¿Qué es la producción ecológica?

La Agricultura Ecológica, Biológica u Orgánica, comprende un conjunto de técnicas, cuyo objetivo es producir alimentos de calidad en cantidad suficiente, sin incidir en el medio ambiente más de lo imprescindible y sobre todo conservando la fertilidad del suelo y procurando el bienestar animal.

Contribuye a la sostenibilidad del ecosistema agrario, es decir, a su permanencia en el tiempo sin la merma de los recursos existentes hoy.

La no utilización de abonos químicos ni pesticidas de síntesis es la característica más conocida de la agricultura ecológica, pero hay mucho más: toda una serie de técnicas basadas, tanto en el saber de la agricultura tradicional, como en los conocimientos que proporcionan ciencias modernas como la edafología y la ecología.

Surge como una alternativa a la agricultura convencional, impulsada desde la preocupación por la calidad de los alimentos y su influencia en nuestra salud y por la creciente conciencia social de respeto al medio ambiente.

Bio, Eco y Orgánico,
un mismo significado

Biológico, Bio, Ecológico, Eco y Orgánico, son términos que se utilizan indistintamente para denominar los productos procedentes de la agricultura ecológica.

 

Todos ellos, tanto desde el punto de vista técnico, como legal, significan lo mismo.

En España, cuando se implementó la primera normativa europea de producción ecológica, se eligió el término “ecológico” para referirse a los productos que regulaba, sin embargo, todos los términos referidos están protegidos, en todos los Estados de la Unión Europea, para su uso exclusivo en el etiquetado de los productos ecológicos certificados.

¿Cómo se identifica
un producto eco?

Los productos ecológicos se identifican por la Eurohoja, que es el logotipo que simboliza la producción ecológica en la Unión Europea y que, obligatoriamente, debe constar siempre en sus etiquetas.

Además, junto a la Eurohoja se indica el código oficial de la entidad que ha certificado la última operación de envasado y/o etiquetado del producto, así como la procedencia europea, o de países terceros, del producto o de las materias primas que se han utilizado para su elaboración.

En España también existe un logotipo que identifica a los productos ecológicos.

Este logotipo simboliza que el producto que lo ostenta ha sido certificado por una Autoridad de Control pública, es decir por alguno de los Consejos y Comités de las CC.AA.

A diferencia de la Eurohoja, este logo no es de uso obligatorio, pero su presencia en la etiqueta indica que el producto se ha etiquetado en la Comunidad de Madrid y que ha sido certificado por el CAEM.

 

 

Cuando veas un producto con el sello oficial de la Producción Ecológica, tendrás la certeza que detrás de él hay toda una cadena de valor que ha trabajado desde el campo hasta tu mesa para certificar que ha sido producido cumpliendo con la Normativa Europea de Producción Ecológica o normas equivalentes de países terceros.

“Ecológico o eco”, “biológico o bio” u “orgánico”, tres palabras con un mismo significado que son para nosotros una apuesta de futuro.
¡Busca el sello!

 

Etiquetado ecológico

Ejemplo práctico del etiquetado de un producto eco.

Producción Ecológica en la Comunidad de Madrid

La Comunidad de Madrid es una de las regiones donde más ha crecido la producción ecológica; sin duda es un sector que está en una clara expansión.

Desde el año 2005 las iniciativas y proyectos de producción y transformación de alimentos ecológicos han crecido exponencialmente, así como aquellos ya establecidos que han optado por la transición hacia un modelo ecológico.

Actualmente contamos con 11.992 hectáreas de superficie dedicadas a la agricultura ecológica en 2024 en la Región y un total de 314 explotaciones ecológicas certificadas.

Las explotaciones agrícolas mayoritarias se corresponden con cultivos de olivar y viñedo. En ganadería destacan el vacuno, el caprino y la apicultura. En la industria alimentaria de transformación y manipulación de alimentos predominan las actividades de panificación, seguidas de la industria de manipulación y conservación de frutas y hortalizas, bodegas y almazaras.

Cada vez son más las ayudas destinadas a la agricultura y la ganadería ecológicas para los profesionales. Desde el CAEM también contribuimos para que los mercados, los comercios locales y minoristas amplíen la oferta de estos productos, especialmente de los madrileños, en respuesta a una demanda de consumo cada vez mayor.

Cuando decides comprar un alimento de producción ecológica contribuyes a poner en valor el esfuerzo de un sector y el entorno en el que se elabora.

Conservar nuestros recursos es conservar nuestro futuro.